La historia del beisbol en Obregón es una que data desde 1947, año en que participaron por primera ocasión en lo que era denominada la Liga de La Costa del Pacífico, misma que perduró hasta 1958.

Entre sus grandes impulsores y directivos encontramos a Alfonso Robinson Bours, Manuel Yepiz Muñoz, Jesús Corral ruiz, Oscar Liogon y Javier Robinson Bours Almada, pioneros que iniciaron lo que ahora es toda una realidad, una plaza digna, competitiva y estable.historia_foto1

De 1947 a 1971 se jugó pelota en el Estadio Álvaro Obregón; este majestuoso inmueble vio a lo más granado de nuestra pelota caliente participar en el deporte rey, aquí pisaron el terreno Memo Luna, Daniel Ríos, “La Tuza” Ramírez, Felipe Montemayor, Orestes Miñoso, Angel Castro, Héctor Espino, Leo Rodríguez, Joe Brovia, Jorge Rubio, “Grillo” Serrell entre muchos otros que como oposición sentían la pasión del aficionado cuando estos visitaban la casa de los obregonenses.

De 1947 a 1949 la novena de Obregón tuvo como nombre de batalla los “Arroceros”, mismo que fue cambiado en 1950 a Yaquis, este apodo solamente cambiaría en tres campañas la del 58” en que se nombrarían Rojos y las campañas del 64” y 65” en que se llamaron Trigueros. En los cincuentas se vio de nuevo pasar a enormes leyendas quienes se pusieron la casaca del equipo obregonense, la prensa escrita describió muchas de las proezas de que esta tierra fue testigo. Gente como el carabinero de color Buck Leonard, miembro de Cooperstown, Don Larsen, estoico lanzador que en el clásico de otoño del 56” tiró un partido perfecto en contra de Brooklyn, el enormetirapiedras grandesligas Procopio Herrera y probablemente dos de los más grandes y completos jugadores de la era en México, el tercera base Benjamin Valenzuela y el cañonero Ronaldo Camacho, ellos cargaron en gran parte la artillería ofensiva de los de casa.

El congratulado “Papelero” fue tres veces el rey del bateo en este fuerte circuito, este tipo de logros lo llevarían después a debutar con Cardenales de San Luis en el mejor beisbol del mundo.

En 1959 da inicio la Liga Invernal de Sonora con cuatro novenas, los Yaquis de Obregón se unirían en 1960 al lado de los poderosos equipos de Hermosillo, Guaymas y Empalme, conformándose un certamen que rápidamente tomaría fuerza. Los sesentas solamente tuvieron una temporada memorable para los del Valle del Yaqui y esa fue la temporada campeonil de 1965, año en que todo se conjuntó, con el excelente manejo de Manuel Magallón, las victorias de Jesús Robles, la velocidad de Francisco García, las extraordinarias aportaciones del JMV Jorge Fitch y el inmortal nacional Alfredo Ríos le dieron a Obregón por primera ocasión la oportunidad de levantar el trofeo de campeones.

En ese 1965 la liga cambió su nombre a Sonora-Sinaloa, esto debido a los ingresos de Culiacán y Mazatlán Uno de los emblemáticos e históricos peloteros del equipo fue Francisco Estrada quien durante treinta temporadas se mantuvo como jugador en activo, la mitad de ellas vistió la franela de Obregón. El navojoense fue sin duda alguna el cerebro detrás de muchos de los éxitos obtenidos por los nuestros. Llegó por vez primera en 1967 a la plaza donde se haría un ídolo inmediato.“Paquín” de 1967 a 1981 fue el receptor indiscutido solo perdiéndose para las campañas que estuvo en préstamo inigualable como defensivo, con una inédita forma de mascotear los flys, una cualidad que asombró a cuanto scout lo vio en acción. Estrada es uno de los más añorados beisbolistas de todos los tiempos.

historia_foto2En el año de 1971 el Gobernador del Estado de Sonora Faustino Félix Serna inauguró el estadio nuevo de Ciudad Obregón y se determinó nombrarlo Tomás Oroz Gaytán, debido al gran impulso al deporte de este estudioso del beisbol, que en este tiempo se desempeñaba como tesorero del estado. La década de los setentas fue una llena de grandes beisbolistas y de enormes cambios. En 1971 la liga cambió su nombre a su actual Liga Mexicana del Pacífico. Aún cuando el equipo solo triunfó en una ocasión bajo los mandatos de Dave García, siempre se mantuvo como una novena protagonista que armaba grandes trabucos e imprimía dolores de cabeza a sus contrincantes; eso en gran medida se lo tienen que agradecer a Don Rafael Parada Laborín, quien manejaba los destinos del equipo cajemense.

Uno de los “caballos” que participó en este equipo, fue el enorme inmortal de Cooperstown David Winfield, quien llegó en 1973 a estas tierras; recién desempacado de la Universidad de Minnesota. Se comenta que al día de hoy el jonrón más largo en el Tomás Oroz Gaytán es el de este gigante toletero.

El más temido cañonero en enfundarse el uniforme de los Yaquis en estos diez años fue Willie Mays Aikens, quien asombraba a propios y extraños con su letal poder y su asociación como hombre clutch. Fieras de la loma como los hermanos Enrique y Vicente Romo, “El Barba Roja” Lamar Wright y el potente relevista Mike Overy vivieron épocas de gloria.

Estos tiempos tuvo el equipo de Obregón a peloteros emblemáticos como los nacionales Juan Navarrete, Antonio Villaescusa, Francisco Márquez y Leo Valenzuela, quienes siempre se evidenciaron como peloteros protagónicos en sus posiciones. Al día de hoy se recuerdan sus grandes actuaciones. Los ochentas tuvieron un inicio espectacular para su Presidente José María Parada Almada, al conseguir el tan ansiado tercer título, esta corona siempre será recordada por la suerte que se tuvo tanto en la legión extranjera, jugadores que llegaron prestados para la temporada y refuerzos que fueron tomados para los playoffs, sus nombres son inolvidables: El campeón bateador nicaraguense David Green, el novel cerrador José Antonio Limón, el infilder Rigo Robles y el par de lanzadores premier Mike Paul y Eleno Cuen entre ellos. Los manejos del estratega Lee Sigman es que se fincó este tercer gallardete de la historia Yaqui. Otra noche importante se dio la siguiente post-temporada al tener al mejor lanzador en el planeta Fernando Valenzuela encima de la loma del TOG, en ese memorable partido en que se tuvo una entrada épica, Fernando derrotó a los Naranjeros. En la década de los noventas hubo poco que escribir en casa, solamente un par de temporadas positivas fueron alcanzadas por el equipo cajemense; en lo individual se contaron con las extraordinarias campañas monticulares de Tim Burcham y Cecilio Ruiz, los años mágicos de Mark

Zappeli y Antonio Osuna, la electrizante velocidad de Reggie Williams y Tom Goodwin, los batazos de largometraje de Tony Barron y la elegancia suprema de Jacque Jones y del bigleaguer Vinicio Castilla Soria mantuvieron durante esta época a los aficionados en sus butacas.

historia_foto3Los 2ks, fue un tiempo de transición, donde la llegada de sangre nueva hizo sentir el compromiso de la directiva por armar un equipo importante. Gente como Luis Carlos García, Carlos Valencia, Alfredo García,Gerónimo Gil, Javier Robles, Salvador Rodríguez, Agustín Murillo y Alfredo Amézaga, llevaron a Obregón a tomar un papel importante tanto en los standings, como en las fiestas de enero, donde los Yaquis fueron un invitado frecuente. El campeonato de 2007 fue el premio al gran trabajo de años de reclutamiento en que se logró armar una base mexicana productiva, que sumada al tino preciso y exacto de reclutar al material extranjero, dio el resultado esperado. Carlos Rivera, Jason Botts, Jorge Rafael Padilla y Justin Lehr, adicionado al fenómeno novato Andrés Iván Meza, el nacional Jesús Aurelio Rodríguez y al ya histórico cerrador MLB Joakim Soria, le dieron al Presidente del Club René Arturo Rodríguez Gómez y a su estratega Homar Rojas el campeonato, uno que 27 años se le había negado a los Yaquis.

La temporada 2010-11 será recordada por 3 factores:

El primero de ellos, el liderazgo dentro y fuera del terreno del estratega quisqueyano Eduardo Díaz. En segundo término, por el sublime pitcheo del trío de Luis Alonso Mendoza, Marco Antonio Quevedo y Rolando Valdez; y por último, el atinado pulso mostrado por el Presidente del Club René Arturo Rodríguez al aterrizar al Grandes ligas Luis Ignacio Ayala, quien vino a dar certeza al último tercio del partido.Estos 3 factores adicionados a los sospechosos comunes como Iker, Guty y los importados Douglas Clark, Bárbaro Cañizares y Everth Cabrera, dieron como resultado el quinto gallardete en la historia de la tribu Yaqui. Para conseguir el título en Mayagüez 2011, Yaquis reforzó su novena con una mezcla exquisita de potencia, poder y liderazgo al adicionar a Karim García, Chato Vázquez y un caudal de jóvenes talentosos que vinieron a moldear lo que sería el campeón caribeño.

Para la temporada 2011-2012, los Yaquis de Obregón demostraron que estaban hechos para hacer dinastía, y lo lograron al repetir el campeonato, derrotando por segunda vez en la final a los Algodoneros de Guasave.

Ahora todo se dio de una manera muy diferente, ya que si un año antes se tuvo que definir al campeón después de 7 emocionantes choques, en esta ocasión la “tribu” barrió al ganar la serie en tan solo cuatro duelos, siendo el juego definitorio un partido histórico, al ganar con el marcador más abultado en un duelo de Serie Final, el triunfo de los Yaquis fue con pizarra de 19-0.

Grandes actuaciones monticulares de Luis Alonso Mendoza, Randy Keisler, Rolando Valdez y Marco Carrillo, y destacando en la Serie Final a la ofensiva Sergio “Cuate” Contreras, quien resultara el Jugador Más Valioso de la Final, apuntalaron un equipo que estaba destinado a hacer historia.

La Serie del Caribe Santo Domingo 2012 no trajo grandes dividendos a los Yaquis, ahora representantes de México, quienes buscaban ligar también el cetro caribeño, pero se encontraron a unos inspirados Leones del Escogido, quienes defendieron su casa como auténticas fieras para quedarse con la corona, mientras los mexicanos salían apenas con un par de triunfos, pero con la experiencia de saber, que las revanchas llegan pronto.

Para la campaña 2012-2013, los Yaquis de Obregón tenían bien definido su objetivo, ser el primer y único equipo tricampeón en la LMP, meta por la que su directiva trabajó desde los primeros días de planeación de dicha temporada.

En el rol regular, la “tribu” hizo lo necesario para meterse a la fiesta de postemporada, y fue entonces cuando empezó a tejerse el camino del tricampeonato, con la suerte que todo campeón debe tener. Si bien, los Yaquis fueron superados por Algodoneros de Guasave en la primera ronda, la actuación de la “tribu” los llevó a meterse a las semifinales ante Tomateros de Culiacán, quienes vieron esfumarse sus esperanzas en cinco partidos, y posteriormente, los Yaquis se encontrarían en la final ante Águilas de Mexicali. La Serie Final de la temporada 2012-2013 tuvo un sólo color, los Yaquis de Obregón, de nueva cuenta requirieron de cuatro juegos para levantar la corona por tercera ocasión consecutiva, para ser los tricampeones de la LMP.

El último encuentro fue una fiesta desde el inico, temprano en el encuentro, la “tribu” ya tenía celebrando a la afición en el TOG y en las calles de Cajeme, al caer el out 27, la pizarra marcaba un holgado marcador de 16-3, mientras la algarabía por la conquista del tricampeonato inundaba a todo el Valle del Yaqui.

Si bien cada uno de los integrantes de los Yaquis habían brillado con sus actuaciones, hubo dos elementos que lograron compartir la nominación como Jugador Más Valioso de la Final, ellos fueron el relevista Luis Ignacio Ayala y el segunda base Carlos “Chapis” Valencia.

La historia aún le deparaba más alegrías a los Yaquis y al beisbol mexicano, fue en febrero del 2013, los Yaquis de Obregón representarían a México como anfitriones de la Serie del Caribe Hermosillo 2013.historia_sc2013

Con un inspirado Luis Alonso Mendoza, quien sumó un par de triunfos en el clásico caribeño, los Yaquis de Obregón llegaron a disputar la final de la Serie del Caribe 2013 a los Leones del Escogido, equipo que un año antes había resultado un auténtico verdugo de los mexicanos, y que en la fase regular de la serie en Hermosillo, también habían salido victoriosos. Sin embargo, en el juego final, la casta de campeones de los Yaquis de Obregón los llevó a pelear por 18 entradas, un juego de más de 7 horas que definiría el norteamericano Douglas Clark con un cuadrangular, para vencer por 4-3 a los Leones del Escogido. En tan sólo seis años, los Yaquis sumaban cuatro títulos de liga y dos Series del Caribe, algo que ningún otro equipo lo había logrado en la LMP, dejando en claro la trascendencia que esta generación, encabezada por René Arturo Rodríguez, Presidente del Club Yaquis, dejaba en el beisbol invernal.